El círculo vicioso de la depresión
El círculo vicioso de la depresión. Cuando alguien se siente mal, pierde energía y motivación. Al no tener ganas, deja de hacer actividades (incluso las que antes le hacían bien). Esa inactividad reduce las experiencias gratificantes y el contacto con el mundo. Y eso, inevitablemente, refuerza la sensación de vacío o tristeza. Es un circuito de retroalimentación. No es falta de voluntad. Es un mecanismo que se autoalimenta. La buena noticia: si es un círculo, se puede intervenir en cualquier punto. Muchas veces no empezamos “por sentirnos mejor”, sino por hacer algo pequeño aunque no tengamos ganas. Ese es el principio de lo que en terapia llamamos activación conductual.