Perder la razón, o tener alguna razón que perder
En uno de sus libros, Viktor Frankl cita esta frase. De alguna manera lo que propone es un diagnóstico inverso de la salud mental. En vez de juzgar la "´pérdida de razón" como fracaso o trastorno, la convierte en señal de vida profunda.
Si ante el horror (cualquier horror: estar en un campo de concentración, pérdida de un ser querido, traición absoluta, injusticia brutal, o incluso un amor tan intenso que duele) mantienes una calma perfecta, una lógica impecable y cero tambaleo emocional…quizás no sea una virtud. Podría ser un síntoma de vacío. Podría significar que nada en tu interior es lo suficientemente valioso como para que su amenaza te desestabilice. No hay apego real, no hay pasión, no hay "porqué" que pese. Eres un observador frío de tu propia existencia....
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