Pasado, presente, futuro
Los psicólogos siempre trabajamos con estas tres dimensiones, el pasado, el presente y el futuro. Por mi enfoque, trabajo más sobre el presente y el futuro que sobre el pasado.
Esta frase me pareció interesante porque considera:
1. El pasado como aprendizaje, no como condena. No dice “un pasado que me persigue”, ni “que me duele”, ni “que me define”. Dice “con el que aprendí”. Eso implica integración. Cuando logramos resignificar lo vivido, dejamos de ser víctimas de nuestra historia y empezamos a ser autores de nuestro relato.
2. El presente como espacio de acción.
“Un presente que vivir” es una invitación a estar aquí. Tengo claro que para muchas personas, vivir el presente puede resultar aterrador, muchas viven atrapadas entre la nostalgia y la anticipación. La salud mental se construye en el ahora: en las decisiones pequeñas, en los vínculos, en cómo me trato hoy.
3. El futuro como creación, no como destino. Hablar de “crear” implica poder hacer algo. No es esperar que algo suceda, sino asumir que, dentro de nuestras posibilidades, somos co-creadores de lo que viene.
No somos solo lo que nos pasó. No somos únicamente lo que estamos atravesando. Y no estamos condenados a repetir lo que fue.
Podemos aprender del pasado sin quedarnos a vivir en él.
Podemos habitar el presente con conciencia.
Y podemos empezar —aunque sea en pequeño— a diseñar el futuro que deseamos.
Comentarios
Publicar un comentario