Algunas estrategias elegantes de defensa verbal.... y su explicación desde la psicología
Sé que a veces las palabras duelen, y es normal que te cueste no reaccionar con enojo o tristeza. Pero el verdadero poder está en responder con calma: te protege y, al mismo tiempo, muestra madurez sin herir más.
Si te insultan:
Míralos con serenidad y preguntá:
“¿Estás bien?”
(A veces, detrás de un insulto hay mucho dolor propio. Preguntarles eso les da un respiro y a vos te ayuda a no absorber su veneno.)
Si te critican fuerte:
Sonreí con suavidad y decí:
“Lamento que te sientas así sobre vos mismo.”
(Entendé que muchas críticas son un espejo de lo que la otra persona no se perdona. Devolvérselo con empatía te libera sin atacar.)
Si te interrumpen:
Pará un segundo y decí con paz:
“Avísame cuando termines para poder seguir.”
(Te merecés ser escuchado. Poner este límite con cariño te cuida, y enseña respeto mutuo.)
La calma no es fingir que no te afecta…
Es elegir cuidarte mientras seguís siendo amable.
Vos valés esa paz. Probá una de estas la próxima vez que te sientas atacado.
Nota: muchas veces redacto en "tú" y sin voseo, pero esta vez me salió así, y así lo dejo.

Comentarios
Publicar un comentario